¿Cómo cuidar a tus clientes en las redes sociales?

Cuidar a tus clientes es uno de los puntos más importantes en el día a día de tu negocio y por ello debemos tener en cuenta varios puntos para que ésto no se convierta en una ardua tarea. Pero en las redes sociales las labores que puedes realizar para cuidar a tus clientes dependerán en primer lugar del ambiente que se respire.

A woman hand carrying a bunch of colorful shopping bags

En las redes sociales las situaciones que podemos vivir oscilan entre el bien y el mal de forma indistinta por lo que es importante saber aprovechar la coyuntura para sacar el rédito oportuno buscando la satisfacción de nuestros clientes.

Cuando las cosas van bien…

  • Aporta contenido interesante a tus seguidores. No importa que sea propio o ajeno, lo importante es que les resulte interesante tu aporte y les merezca la pena seguirte para saber de «esas cosas».
  • Trato personalizado. No los trates como un todo. Cada usuario es una persona y cada persona es diferente, por lo que el trato con los usuarios de forma personalizada te acercará a ellos.
  • Conversa. Una marca que solo habla sin escuchar está abocada al fracaso, pero escuchar sin conversar no tiene sentido tampoco.
  • Simpatía y profesionalidad. Debes ser agradable y simpático con tus seguidores como con tus vecinos o familiares, pero no confundas la simpatía con la profesionalidad. Se puede ser altamente profesional y simpático.
  • El contenido es importante y las imágenes son parte del contenido. Cuídalas mucho y compártelas adecuadamente.
  • Servicio post-venta. Aprovecha el potencial de las redes sociales para ofrecer un servicio post-venta adecuado.

Al final todo repercute en ti mismo y merece la pena llevar a cabo un aprovechamiento de las redes sociales y de tu presencia con la colaboración de tus seguidores y fans más cuidadosos.

Cuando las cosas van mal…

  • Es importante recordar que no siempre el cliente tiene la razón, aunque esa sea la razón de ser de cualquier negocio.
  • Sé rápido en tus decisiones. Las crisis llegan de forma súbita y si no se actúa con celeridad puede que se queden más tiempo del esperado.
  • No entres en discusiones. Buscar el consenso debe ser tu meta y calmar los ánimos más alterados es importante, pero no te vendas.
  • Cuenta con el cliente en la solución al problema. Dialogar, dialogar y volver a dialogar buscando soluciones personalizadas que permitan cambiar la opinión del cliente insatisfecho inicialmente.

Y no olvides que en los malos momentos lo regular puede ser bueno, pero no deja de ser regular.

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