Lo difícil de emprender

Emprendedores

Emprender, emprendedor, emprendurismo… todo un elenco de palabras que no paran de resonar en nuestras cabezas, de leerse en nuestras redes sociales y de publicarse en los blogs como la solución a una realidad social complicada que necesita «algo» a lo que cogerse.

Da la sensación, cuando lees blogs y tuits, que emprender es una tarea fácil, cómoda y rentable, pero poca gente o nadie te habla de «lo difícil de emprender». El proceso de emprender está lleno de dificultades o situaciones que no todos estamos preparados para soportar y afrontar por lo que si estás pensando en emprender un negocio te recomiendo que tomes nota.

1. Tu economía se resiente

La mayoría de negocios requieren de una fuerte inversión económica para poder estar a punto para abrir las puertas, lo que no implica que empieces a vender enseguida ni que tu negocio vaya a ser rentable.

Es importante hacer bien los números y no hacer el «cuento de la lechera» en el que todos los números siempre son estratosféricos y nos hacemos millonarios en pocos meses. La verdad es muy diferente y deberás tener claros tus gastos fijos y variables para el próximo año por lo menos y calcular si eres capaz de subsistir ese tiempo sin vender nada de lo que has invertido en stock. Si aún así tus cifras no pasan a números rojos te recomiendo volver a contarlo siendo un poco más severo.

2. Olvida el tiempo libre, es una utopía

Levantar un negocio no es sencillo y tampoco rápido. Esto implica que te vas a tener que quedar muchas horas extra durante una larga temporada si quieres que los números empiecen a fluir lo que te quitará tiempo para otras cosas de tu día a día. Es importante también tener en cuenta esto para saber cuando cortar y poder empezar a mejorar tu estilo de vida, pero si las cifras no acompañan puede que te veas inmerso en una bacanal de horas de trabajo interminables.

3. Quien bien te quiere te hará llorar

Tus amigos más preciados y tu familia es muy posible que se oponga a tu loca idea de emprender. Resulta mucho más cómodo tener una nómina e intentar llegar a final de mes. Este entorno hostil es lógico porque todos quieren tu bien y, en el fondo, todos desean equivocarse y que te forres, pero eso no es lo más probable según las estadísticas españolas de longevidad de negocios. En España 9 de cada 10 negocios emprendidos cierra antes de cumplir el año.

4. No pararás de aprender

No creas que lo sabes todo y, aunque lo sepas todo, sepas que todo cambia y debe re-aprenderse. Cuando inicias tu proyecto tu lo eres todo: administrativo, técnico, comercial, responsable de calidad, etc. Todo pasa por tus manos y posiblemente muchas cosas no las domines. Sea como sea debes aprender rápido por las buenas o por las malas… te recomiendo las buenas y con ganas.

5. No tengas miedo de cobrar

Esto suele suceder en empresas de servicios y no entiendo porqué, pero muchas personas que emprenden tienen miedo a exigir los pagos de sus servicios. Hay una especie de «miedo al cliente» posiblemente con eso de que «el cliente siempre tiene la razón» que algunos emprendedores no saben como solicitar lo que es suyo. Deberás perder ese miedo y la vergüenza en general para que tu negocio y tu mismo puedas progresar.

6. Promoción constante

No creas que la gente va a entrar en tu negocio o te va a llamar solo porque «levantes la persiana». Deberás darte a conocer y para ello el marketing de guerrilla deberá entrar a formar parte de tu día a día. Promocionarte no significa hacer SPAM (Publicidad no deseada), pero sí ser insistente y estar atento a las oportunidades que se te puedan presentar. Te recomiendo empezar por rotular tu vehículo con la web de tu negocio y tu teléfono. También puedes usar imanes que son más económicos y los puedes quitar y poner cuantas veces quieras.

7. Si juegas a los chinos un día un chino te quitará tu sitio

Hazte valer y no juegues a bajar precios porque sí. Tu trabajo tiene un valor y ese valor un precio. Si te dedicas a bajar precios por conseguir clientes solo conseguirás dos cosas: perder dinero y tener malos clientes. De hecho, cuanto más exigente seas y más profesional en todo lo que hagas mejores resultados obtendrás a medio y largo plazo.

8. No diversifiques

Al contrario de lo que se suele decir, diversificar desde un inicio solo te llevará a perder tu foco y esa pérdida la notarán los clientes potenciales que desconfiarán de tu profesionalidad. Céntrate en tu negocio, poténcialo y hazlo crecer, pero hasta que no sea maduro olvídate de otros negocios complementarios o no precisamente para que el principal sea rentable antes. Recuerda: «quien mucho abarca, poco aprieta».

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