El decálogo del emprendedor. Los socios.

Negocios

Una de las dudas que te surgirán con cada nuevo proyecto que vayas a iniciar es ¿solo o acompañado?. Emprender solo suele interpretarse como una acción complicada y arriesgada y emprender con socios suele interpretarse como una ventaja competitiva porque dos son más que uno. Lógicamente si fuera como todos pensamos a priori que es no escribiría este artículo, así que vamos a desgranar la cuestión.

¿Qué tipo de socios evitar?

Siempre que sea posible existen un grupo de personas que deberás intentar evitar porque mezclar el trabajo con lo personal no es fácil de llevar y, aunque no tiene porqué ser letal ni fatídico, sí que puede llegar a generar problemas derivados o paralelos.

  • FAMILIARES
    Evita asociarte con un familiar salvo que sea algo estrictamente necesario y especialmente si se trata de hermanos o tu pareja conyugal. La relación entre padres e hijos suele ser más viable, pero siempre que la autoridad sea jerárquica.
  • AMIGOS
    Cuanto más cercado o íntimo sea un amigo, más lejos tendrás que situarlo entre los candidatos a asociarse para emprender un nuevo proyecto.
  • SOCIOS DE OTROS NEGOCIOS
    Si tienes otro proyecto compartido con un socio es recomendable evitar la misma sociedad para otro proyecto ajeno al primero. Evita poner todos los huevos en la misma cesta porque si el socio sale rana no vas a perderlo todo

Mis recomendaciones

A continuación te dejo algunas de las recomendaciones que, en base a mi experiencia, deberías tener en cuenta para tu próximo proyecto:

  1. Evita los socios en la medida de lo posible. Si tu idea de negocio, con su pertinente plan de negocios y la finaciación clara lo más recomendable es emprender solo. No creas que eso es negativo pues podrás seguir tu instinto, tomar tus propias decisiones y llevar el negocio por el camino que consideres. En caso de equivocarte siempre podrás rectificar.
  2. Nunca socios al 50%. Mientras todo funcione será maravilloso, pero debes tener en cuenta que als prioridades personales pueden cambiar y una sociedad al 50% puede suponer una dificultad añadida a la hora de tomar decisiones cruciales.
  3. Contratos siempre. No importa que sea tu hermano o tu mejor amigo de la infancia o cualquier otra persona. En todos los casos es recomendable y muy importante que cerréis el acuerdo societario con un contrato donde se estipule todo lo que se acuerda, pero también las posibles decisiones futuras en caso de desacuerdo o cierre del negocio.
  4. No te fies de tu instinto. Solo de aquello que puedas justificar o demostrar delante de un juez. Está claro que en tu proyecto y con tus socios no vas a tener ningún problema porque son gente muy maja y tienen las mismas intenciones que tú, pero si dejo la ironía a un lado, ni con tu pareja sabes qué va a pasar y os acostáis todas las noches juntos. Imagina con un socio.

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